Créditos para estudiantes sin ingresos regulares

En España, es posible pedir un crédito rápido si eres estudiante y no dispones de ingresos regulares. Eso sí, las cantidades no podrán ser muy elevadas porque son financiaciones rápidas pensadas para cubrir necesidades puntuales. Por lo general, no se necesita nómina ni aval, pero siempre se realiza una evaluación de solvencia.
Las Fintech, empresas tecnológicas al servicio de las finanzas, han popularizado este tipo de créditos en los últimos tiempos. Las razones son: la facilidad de acceso a las plataformas crediticias vía aplicación móvil o web, la rapidez en el proceso de solicitud y la comodidad a la hora de hacer la solicitud.
Por qué los estudiantes tienen dificultades para obtener créditos
A la hora de la verdad, las entidades financieras evalúan la capacidad de pago de sus clientes de cara al futuro sin centrarse solo en la situación actual. Según el Banco de España, esta evaluación de solvencia es imprescindible antes de conceder un crédito, independientemente de la cantidad. Para un estudiante, esto es un problema porque:
- No tienen contrato laboral.
- Los ingresos son variables.
- No tienen ingresos.
- Dependen económicamente de terceros.
- No tienen historial crediticio.
Con los créditos rápidos, estos puntos suelen tener menos peso, ya que no es obligatorio contar con un contrato de trabajo debido a los bajos importes que pueden solicitarse. Mientras la cantidad prestada se devuelva en los plazos establecidos (de hasta 30 días) este requisito no resulta determinante.
Qué se entiende por “no tener ingresos regulares”
El hecho de no disponer de ingresos regulares no implica no tener capacidad para devolver la cantidad prestada, aunque sea un riesgo para el prestamista. Las situaciones que se citan a continuación no siempre se consideran como ingreso estable, pero pueden ser valoradas como algo complementario:
- Prácticas no remuneradas.
- Becas estudiantiles.
- Ayudas familiares.
- Trabajos puntuales.

Opciones de financiación para estudiantes en España
Si eres estudiante y necesitas dinero, existen opciones que pueden servirte para conseguir efectivo. Las barreras para que te concedan financiación son más fuertes que si tuvieras un trabajo por la falta de liquidez que implica. Para facilitar el acceso al crédito, existen opciones que pueden contemplarse en función de cada situación.
1. Ayudas públicas a universitarios
El Ministerio de Educación ofrece becas cada año para ayudar a sus estudiantes universitarios. Solicitarlas es muy fácil, ya que se tramitan online y no requiere presentar documentos excesivos. Cuantas mejores notas se sacan, más alta es la cuantía, así existe un requisito académico algo estricto.
2. Préstamos bancarios con aval
Las entidades bancarias pueden dar créditos a estudiantes siempre que presenten un aval. Normalmente, el avalista es un miembro de la familia con ingresos estables. La ventaja que tiene este tipo de créditos es que los intereses son más bajos mientras que el inconveniente es que estás comprometido con el avalista lo que dure el préstamo.
3. Financiaciones alternativas a corto plazo
En este apartado se incluyen todas las soluciones digitales que conceden créditos rápidos de importes bajos y con plazos de devolución cortos. En el caso concreto de Avinto, la cantidad va de 50 a 1.500 € a devolver en un máximo de 30 días. Estas soluciones están pensadas para gastos puntuales y concretos.
¿Se puede conseguir un crédito rápido si eres estudiante?
Las necesidades económicas aparecen cuando menos te lo esperas. Con la mayoría de edad ya formas parte de un mundo adulto y responsable que incluye el acceso a la información. Para que te lo concedan, es necesario cumplir unos requisitos mínimos que incluyen residir en España, tener DNI en vigor, banca online y un teléfono móvil.
El coste de un crédito online es más alto que un préstamo de la banca tradicional y retrasarse en el pago implica penalizaciones y comisiones. El incumplimiento puede generar una espiral de deuda de la que es difícil salir, razón por la cual hay que tomar una decisión consciente antes de pedirlo. Está pensado para:
- Imprevistos puntuales.
- Gastos médicos.
- Material académico urgente.
- Transporte.

Cuándo tiene sentido pedir un crédito
Conviene pedir financiación cuando de verdad sea algo necesario. Hay momentos de la vida en los que un pequeño crédito bien calculado, evita problemas mayores que te harán caer en impago o, lo que es peor, interrumpir tus estudios. Tiene sentido pedir un crédito cuando:
1. El gasto es urgente y puntual.
2. Sabes cómo y cuándo devolverlo.
3. No tienes más opciones.
4. No te compromete otros gastos.
Cuándo no tiene sentido pedir un crédito
La CNMV recomienda comparar entre créditos y decidir con calma. Antes de endeudarse, hay que leer el contrato y usar los simuladores. Con ellos, te quedará claro lo que pides y el coste total con los intereses. Es importante que priorices los importes más bajos y que devuelvas el crédito en plazo. Nunca pidas uno si:
1. No vas a tener ingresos a corto plazo.
2. Lo quieres para gastos recurrentes.
3. Encadenas un crédito con otro.
4. No entiendes las condiciones.
En resumen, si quieres afrontar un gasto inesperado y necesitas una solución responsable y rápida, el crédito online es una opción. La respuesta se consigue en pocos minutos una vez valorada la capacidad de devolución que tienes. Considéralo como una solución temporal y no estructural; solo así cumplirá su misión.