Ahorrar calefacción: 5 consejos prácticos y económicos

Con el aumento de los precios de la energía y la llegada del invierno, muchas familias se enfrentan a facturas de calefacción por encima de sus posibilidades. Esta situación puede llevar a muchos hogares a pedir un crédito rápido para sobrellevar el duro invierno.
Sin embargo, antes de recurrir a esa solución, existen maneras sencillas y económicas de reducir el consumo energético y ahorrar dinero sin tener que pasar frío. Si las pones en práctica, tu bolsillo lo notará y evitarás depender de soluciones financieras a corto plazo que siempre estarán ahí en caso de necesidad.
Medidas efectivas para ahorrar en invierno
La calefacción, deseada por muchos y temida por todos, es lo que más energía consume en los hogares españoles. Un estudio reciente asegura que supera el gasto de los electrodomésticos, la luz y el agua caliente, ya que representa el 63% del consumo total de energía.
Si un invierno más estás pensando cómo estar a gusto en tu casa sin arruinarte, lee estas medidas del Ministerio para la Transición Ecológica para ahorrar en consumo energético. Son sencillas, baratas y muy efectivas para pasar un invierno sin sufrir las temperaturas invernales que tanto temes cada año.
1. Habitaciones con ajuste de temperatura (10-20% ahorro)
Si regulas el termostato de cada habitación según el uso de estas, ahorrarás entre un 10-20% de consumo. El salón y el comedor son los cuartos que más calor necesitan, pero basta con que los tengas a un máximo de 20 grados. Los pasillos y dormitorios pueden estar entre 15 y 17 grados.
La cocina, por su parte, puede mantenerse con 18 grados por todos los electrodomésticos que tiene y generan calor. Las habitaciones que menos se usan, como un trastero o un sótano, un cuarto de invitados sin invitados… no necesitan calefacción.
No desprecies el poder de un simple grado porque reduce el consumo hasta un 10%, lo cual es muy significativo. Además, este pequeño ajuste impactará en tu bolsillo de manera positiva, así que antes de subir el termostato a lo loco, piensa antes si compensa hacerlo.
2. Si te vas de casa, apaga la calefacción (10-20% ahorro)
“Me voy de casa: ¿apago la calefacción o no?” En torno a esta pregunta, o mejor dicho a su respuesta, hay muchos mitos, pero los expertos dicen que apagarla te puede hacer ahorrar otro 10-20%. La razón es que recuperar la energía perdida mientras estabas fuera es más barato que la gastas dejándolo encendido. Lo mismo sucede cuando te vas a la cama.

En resumen, eso de que mantener la calefacción encendida a una temperatura constante es mucho más eficiente que apagarla no es del todo cierto, según los expertos tal y como recoge el Ministerio de Transición. Así que ya se sabes: cuando te vayas a la cama o salgas de casa, apaga la calefacción.
3. Ventilación eficiente (15-20% ahorro)
La calidad del aire es importante, de ahí la necesidad de ventilar la casa, pero hazlo en todas las habitaciones a la vez; de este modo, no se perderá calor acumulado. Tampoco ventiles más de 10 minutos porque no es necesario y así no se enfriarán las paredes, pero sí se renovarán las corrientes de aire.
4. Todos los inviernos, purga los radiadores (5% ahorro)
Cuando el aire entra en los radiadores, estos no calientan bien. Para resolver el problema, hay que purgarlos cada temporada. El proceso es muy sencillo: pon un vaso de agua bajo el purgador, gira la válvula y deja salir el agua. Después, vuelve a cerrar la válvula. Este mantenimiento tan sencillo, hará que el calor se reparta por toda la casa de manera homogénea.
5. Termostato ¡siempre!
Para saber en qué temperatura se mueve la casa, es necesario un termostato. Si este es programable, mejor, porque así podrás ajustar la temperatura en función de tus horarios y necesidades. Aunque son caros, compensa tenerlo en casa, así que considéralo una inversión a largo plazo.
Para radiadores de agua, no es mala idea instalar cabezales termostáticos para controlar la temperatura de cada cuarto. Así, cada estancia puede estar a la temperatura recomendada al principio de este post. El cabezal ronda los 20 €, así que no es un gran desembolso.
En resumen, pequeños cambios en tus costumbres pueden causar grandes ahorros en tu bolsillo. Con estas medidas controladas: apagar la calefacción, ventilar a la vez, purgar los radiadores y poner un termostato si aún no lo tienes, pueden reducirte un 40% de consumo en tu factura energética